PRIMER COMIC


Dentro del mundo literario hay formatos que son capaces de sobrevivir a las modas y siempre están entre los favoritos del público, como ocurre con las historietas gráficas. Si tienes una idea rondándote la cabeza y quieres convertirla en una realidad, es importante que sepas cómo hacer un cómic.

Particularidades a la hora de crear un cómic

Una de las características propias de este género literario es que el contenido se desarrolla a través de viñetas en las que los personajes se expresan en pequeños bocadillos.

Esto limita la cantidad de palabras que se pueden usar, por lo que es fundamental ser muy concisos a la hora de contar la historia. Haciendo que el texto de cada viñeta coincida a la perfección con la imagen que hay en la misma.

CÓMO ESCRIBIR UN GUION DE CÓMIC

Escoger el formato

Lo primero que tienes que saber antes de ponerte a escribir es el formato que va a tener tu historia. Puede ser un comic book desarrollado en varias páginas, una tira, una página o incluso una viñeta. La historia debe ajustarse al espacio del que dispongas.

Desarrollar la sinopsis

El siguiente paso es hacer un resumen detallado de la historia, con todos los sucesos importantes que van a ocurrir de principio a fin.

Escaleta

La escaleta del cómic es diferente a la usada en otros géneros. Aquí se trata de detallar lo que va a ocurrir en cada página.

Desarrollo del guion

Una vez que está listo todo lo anterior se puede comenzar con el desarrollo detallado de la historia que se quiere contar.

Sin embargo, cuando se trata de crear un cómic no solo hay que elaborar el guion de los personajes, también detallar las escenas. Eso sí, no hay que olvidar nunca que el diálogo debe ser lo más sintético posible, pero sin dejar de transmitir las ideas básicas que harán desarrollarse la historia de forma coherente.

Tanto si vas a encargarte tú del dibujo como si lo va a hacer otra persona, es fundamental que quede clara la composición de la viñeta, indicando aspectos como el tipo de plano del personaje que se va a usar o la altura del plano (frontal o contrapicado).

Si se trata de cómo hacer un cómic no se puede pasar por alto que estamos ante un género que tiene sus propias peculiaridades. Algo tan sencillo como cambiar la forma de un bocadillo puede indicar al lector si el personaje está hablando, si se trata de un pensamiento o si es una voz en off. Por eso, este tipo de cuestiones también deben indicarse en el propio guion.

Del texto a la imagen

Con el guion ya listo es hora de convertir la historia en una realidad. Aquí se puede elegir entre varias opciones, desarrollar la imagen de forma clásica trabajando a mano y luego digitalizando, o bien empezar a trabajar directamente con imágenes digitales.

Ahora que ya sabes cómo hacer un cómic has podido comprobar que se trata de un género literario que lleva mucho esfuerzo detrás. Pero si haces un buen trabajo de preparación y desarrollo del guion, el resultado puede ser un éxito.