RESOLUCIÓN DE IMAGEN


Solemos decir que una imagen puede valer más de mil palabras, y muchas veces nuestros libros contienen gráficos que nos ayuda a visualizar fácilmente lo que se dice en el texto o a entender otros conceptos. Esta imagen debe tener la calidad adecuada, por ello vamos a explicar cuál debe ser la resolución de imagen óptima y por qué debemos tener especial cuidado al prepararnos para imprimir.

¿Qué es la resolución de la imagen?

La resolución de imagen se define como un detalle que contiene la imagen. Es decir, es el número de píxeles totales en la imagen. El término píxel es muy conocido debido a la popularidad de las nuevas tecnologías y los televisores modernos, y está relacionado con los puntos de color que contiene la pantalla. ¿Cómo podemos medir eso en la imagen de nuestro libro y cómo podemos saber si la resolución específica se ajusta a nuestras necesidades?

La importancia de la resolución al imprimir

Al igual que para los ordenadores, una mayor resolución significa detalles más nítidos y menos borrosos en la imagen. Lo que realmente obtienes con esto es una imagen profesional de alta calidad que hace que tu contenido se vea profesional y mejor.

La medida principal para calcular cómo se verá tu imagen en un papel es el DPI (píxel por pulgada). El DPI básicamente te muestra cuántos píxeles tendrá tu imagen en una pulgada de tamaño. El estándar profesional es 300 y generalmente es un poco más de lo que necesitas para una imagen de calidad porque alrededor de 240 deberían ser suficientes. Pero la recomendación es no ir por debajo de 300. Ten en cuenta que la mayoría de las imágenes preparadas para mostrarse en ordenadores y en la web son imágenes de 72 DPI. Los ordenadores generalmente se llaman dispositivos de baja resolución y no necesitan imágenes muy detalladas para verse muy bien.

Cómo cambiar la resolución de la imagen

Ahora, cuando hemos introducido DPI en nuestras métricas de imagen, somos conscientes de que antes de elegir las imágenes para imprimir tendremos que verificarlas y tal vez incluso editarlas.

Si estás en Windows, puedes verificar fácilmente la resolución y el DPI de la imagen haciendo clic derecho en la imagen y seleccionando "Propiedades" y luego la pestaña "Detalles". Además, puedes aprovechar casi cualquier herramienta de edición de imágenes porque todas tienen la funcionalidad de cambiar el tamaño de la imagen y cambiar el DPI. Ten en cuenta que en la mayoría del software, el cambio de DPI se conoce como cambio de resolución. Cuando se trata de cambiar el tamaño de la imagen, la ampliación nunca es una buena opción. Es posible hacer una imagen pequeña más grande pero apenas con buena calidad para imprimir.

En definitiva, la resolución de la imagen define el tamaño de la imagen. El tamaño de la imagen está vinculado a la densidad de la imagen o DPI. DPI es la métrica que alinea cómo se mostrará la resolución en la impresión física. Mantén siempre tu DPI en al menos 300 y nunca aumentes las imágenes que deberían imprimirse.